Yana e Ipstori, dos aplicaciones mexicanas que conquistaron Apple

Yana e Ipstori, dos aplicaciones mexicanas que conquistaron Apple

Yana e Ipstori, dos aplicaciones mexicanas que conquistaron Apple




La pandemia provocó que los negocios cambiarán a una escala donde la resiliencia, la empatía y el humanismo se volvieron parte fundamental a la hora de emprender. El caso de Yana e Ipstori no es ajeno a esta transformación en la forma de pensar un nuevo negocio, pues más allá de buscar capitalizarlo, la historia detrás de sus fundadoras da a entender el por qué Apple les ha puesto atención. Del lado de Yana, Andrea Campos ha sufrido de depresión desde los ocho años, por lo que de manera autodidacta decidió aprender a programar y a llevar a cabo el proyecto de la aplicación.

“Después de no encontrar opciones en las aplicaciones de salud mental, que me ayudarán a sentirme mejor y tener una herramienta para lidiar con los momentos difíciles fue que decidí crear Yana. Si bien hay videos en internet que pueden ayudar, muchos de estos no están en español, lo que me dio a entender que las personas que necesitaban ayuda como yo, podrían tener retos al encontrar apoyo”, indicó Campos. Yana comenzó como un proyecto personal, pero a medida que hablaba con más personas, Campos se dio cuenta de que muchas personas también podrían beneficiarse del sistema que estaba creando. Así fue que creó una aplicación para brindar acceso a herramientas de salud mental para personas de habla hispana y comenzó a probarla con un grupo pequeño. Ahora, la plataforma de Campos está por alcanzar los 5 millones de usuarios, de acuerdo a un informe de Techcrunch. La historia de Ipstori es igual de inspiradora pues se trata de una aplicación donde Ruth Resendiz identificó un nuevo modelo de lectura y distribución. Cuando golpeó la pandemia, el mercado mexicano del libro experimentó una caída en las ventas de impresos durante la primera quincena de febrero del 2020. En abril se había desplomado un 88.2%, de acuerdo Nielsen Bookscan México. Ante esto Resendiz quiso romper con varios prejuicios. “Soy mujer, soy mayor y no soy experta en tecnología, sin embargo sé sobre literatura y buscó apoyar no sólo a autores, sino a pequeñas editoriales que están emprendiendo en el mundo editorial”. La misión además es incentivar el hábito de leer en un país donde casi no se consumen libros, pues de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el promedio de libros leídos en un año es de 3.7 ejemplares al año, sin embargo algo que destaca Inegi es que se lee más en digital. Entre 2016 y 2021, el porcentaje de población lectora de libros en formato digital pasó de 6.8% a 21.5%. Aún con el reto, Resendiz decidió emprender a los 52 años y lanzó Ipstori en octubre de 2019 con el apoyo de un equipo conformado por sus hijos y por un equipo especializado en tecnología. Ahora ambas empresarias están bajo la atención de Apple y son de sus desarrolladoras destacadas en 2021.

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